Estructura del servicio
DrainNest organiza su actividad en tres fases principales: diagnóstico, intervención y seguimiento. El diagnóstico incluye recopilar antecedentes del problema y, cuando procede, realizar una inspección por cámara para identificar la ubicación exacta y la naturaleza de la obstrucción. La intervención se define en función del diagnóstico: aplicación de métodos mecánicos como cabinas rotativas o desatascadores, uso controlado de hidrojet y medidas preventivas o de reparación menores. El seguimiento contempla la entrega de un informe técnico y la propuesta de un plan de mantenimiento cuando sea pertinente.
La propuesta de valor se basa en la aplicación de protocolos técnicos que reduzcan intervenciones innecesarias y mejoren la trazabilidad del servicio. Cada trabajo se documenta, se registran las actividades realizadas y se recomiendan medidas prácticas para los propietarios que buscan mantener sus desagües en condiciones óptimas.